lunes, 12 de agosto de 2013
un tu a tu conmigo mismo
Ni el regusto del papel manchado mansamente después de cavilar un par de buenas líneas, ni los libros que devoro, ni las historias que invento de vez en cuando, ni la pornografía masturbatoria, ni los discos de blues que me embelesan. La ciudad quedó vacía de almas y confluencias, el regocijo sólo ha llegado cuando me he encontrado con algún conocido, las miradas perdidas no sacian, las tetas que observo rebotando en mis ratos de deporte no satisfacen. Falta la buena palabra como la buena copa, falta el rumor, la broma picara y el instinto grupal de conservación. Estoy solo. Me siento solo. Sin remedio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario