domingo, 27 de octubre de 2013
Balas de fogueo
La noche fue bien, pero patiné en el mismo momento de siempre. No supe que decirle, no supe como hacerlo, se fue como un pequeño pez que se salta de tus manos como cuencos atrapando un poco de agua salada. La verdad es que todo está bien, todo estable, puede que demasiado. Por eso puede ser que no escriba textos, que mi novela siga a medias y mis canciones no acaben de cuajar. Al final, la creación, es un proceso de equilibrismo, donde se pone en juego la cordura y la estabilidad de todo cuanto te rodea. Mañana será lunes, y aun recorren mi cuerpo miles de toxinas que introduje con felina voracidad, entonces llegará el recuerdo de la pólvora quemada en mitad de la nada. Mi sueño eterno es así, solo dura tres miradas. Creo que podría volver a enamorarme en medio de la fragilidad universal ahora que todo se esta deshaciendo como viejas paredes descalcificadas. Solo espero que ella este bien, que no me eche de menos, que no eche de menos lo que pudo ser, y que cuando levante tímidamente los parpados tenga la misma sonrisa que yo le habría regalado.
sábado, 12 de octubre de 2013
Un pequeño brillo en la oscuridad
Fragilidad y belleza, la capacidad de hacer temblar sin quererlo. Eres luz que ilumina el mundo. Antiguo faro que avisa de los peligros de las costas escarpadas. De tal manera que sólo regalas pequeños instantes como estrellas fugaces, como si respondieras a extraños ciclos naturales de extrema complejidad. No podía darme cuenta que eran los restos de tu luz viajando incansables por el cielo, pero en realidad hacía siglos que te habías extinguido, aun así, que hermoso es mirar tus restos brillando latentes en el cielo.
lunes, 7 de octubre de 2013
Otra parte de lo mismo
Había un sabor extraño dentro, no supe reconocerlo hasta que vi lo que realmente era. Lo vi en el espejo del baño mientras intentaba afeitarme. Lo vi dentro de la pupila de mi ojo dando vueltas como un feto nadando en líquido abniótico. Ahora era parte de mi. En algún momento me había mordido y poco a poco se había metido dentro. Puede que algo me despistara mientras hacía otra cosa, puede que fuera mientras soñaba con algo totalmente diferente. Ahora no se si quiero que se vaya o no. forma parte de mi cuerpo, de mi vida. Es probable que lleguemos a llevarnos bien, incluso que podamos ser felices juntos, aunque eso requiera aprender a soportarse en los malos momentos y a saber que los buenos tiempos pasaran. Se que van a reptar por dentro de mi, me recorrerán entero y me conocerán mejor que nadie. Como pequeños gusanos dentro de una manzana gigante, devorando poco a poco. Al menos ahora os conozco y reconozco, pequeños míos, ahora se que soy vuestro padre y vuestro hijo, mis queridos miedos.
viernes, 4 de octubre de 2013
Olores, ardores, esperanzas, etc.
Olía a galletas recién hechas, a café bautizado con buen licor, a cenizas de cordón de San Blas, a arroz bien especiado. A salvación de domingo, a multiplicación de peces y panes y resurrección. Era mi hermana, mi amiga, mi salvadora. Llegar a la conclusión de que los domingos se hicieron para echarte de menos. La misma que vestía y calzaba aquellos vaqueros ceñidos y que rugía cuando algo la importunaba. Nunca me importó que no fuera mía, era mejor así. La quería total y absolutamente libre. De haberle negado eso le hubiera negado la misma existencia. Supestamente, era el gran amor de mi vida.
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