viernes, 31 de mayo de 2013

Retorcido

Otra vela más para mi altar de la virgen de los fracasos, y empiezo a tener verdaderos problemas de espacio. El camino fácil nunca fue mi camino. No soy ningún desfavorecido, pero al mismo tiempo no ha sido una vida sencilla. A veces me lo recuerda la sangre seca de mi nariz, otras los dolores de huesos y cabeza. Las niñas me ofrecen golosinas y me llaman señor. Intento responder educado por fuera y poner una sonrisa. Llegué corriendo a casa, buscaba refugio. Tenía el día torcido, del mes torcido, del año torcido. Decidí no beber a solas para no repetir errores, para no coger el teléfono y hacer ridículas llamadas cargadas de la valentía que carezco. Me miré en el espejo y el reflejo me dio de lado. Reconocí en mi soledad que el día que me enterraran mi traje, el bueno, el de la piel, estaría repleto de medallas.

martes, 28 de mayo de 2013

Radiografía (I)

Se llamaba V y sabía como escudriñar una mirada en el parachoques delante de su cuerpo. Hacia a tu mente volar de rama en rama. Tras sus gafas de concha escondía un pasado lúgubre del que nadie podía sospechar. Tenía la extraña facilidad de hacer desaparecer cualquier cosa que cayera en sus manos. Así un día fue mi ilusión de tenerla lo que jugueteaba por sus dedos. No me malinterpreten, era adorable, puede que demasiado, no había maldad en nada de lo que hacia, pero al mismo tiempo podía helarte las entrañas. Sin darse cuenta, sus ojos bizqueaban y eso aportaba a la conversación un punto nervioso estresante. La vi un día saliendo del metro y supe todo lo que tenía que saber. Dulzura condensada. El mundo estaba acabando con ella a golpes de desencanto. No la he vuelto a ver, espero que siga igual, destrozando los nervios con ese savoir faire de buenas intenciones y modales toscos. La chica que podía curar toda la mala sangre de los hombres perdidos.

domingo, 26 de mayo de 2013

Espirales de bajas pasiones

Hay días que sin saber porqué se me despierta el instinto asesino y me doy de bruces con un espejo. Los recovecos de mi casa se llenan de tristeza y añoro las maratones sexuales. Podría encañonarte con la mirada, olvidar que tienes a otra persona que te quiere bien y soltarte un millón de verdades a bocajarro. Saltar al vacío, poner en hora mi reloj de arena, dar saltos mortales sobre el alambre. Podría ser un poco como otros y robar todas las sonrisas que encuentre a mi paso, sobre todo cuando se pintan en esa cara de buscadora de tesoros. Atracar a los niños del parque y pinchar los globos recién vendidos por los tipos disfrazados de la Puerta del Sol. Quererme un poco y olvidarte para siempre, porque sí, se que me estas leyendo y me da igual. Darle la vuelta al cielo y buscar estrellas dentro de los océanos. Recaer en antiguos vicios y jurar que no me quedan virtudes, que las perdí con el paso de los años. Mentirle descaradamente con el sol en la espalda y usar los puñales que tengo en la espalda para sacar los pedazos de carne de su cuello de entre mis dientes.

sábado, 25 de mayo de 2013

Vuelta en mi contra (karmico)

Es cierto que fui a hacer daño. Intenté herirte y dejarte ahí, en el suelo, a mi merced. Pero mi arma era una escopeta de feria, y yo pretendía ser un gran francotirador. Después me di cuenta que fallaba a posta, que las balas eran de plastilina, y que no quería hacerte eso. Recogí todo, volví a mi pequeño agujero sabiendo que mi mira me estaba dando una visión irreal. Entendí como Björn Borg lo dejó absolutamente todo, como otros tantos, igual a Robert Plant, a Bowie matando a Ziggy, a Jordan, Leño,… Al menos en esta ocasión dejo las puertas abiertas a todo lo que vendrá. Claro que duele retirarse, y más cuando uno aspiraba ser un gran cazador, pero no puedes forzar las cosas, debe atraerte capturar a la presa, debes sentir el nervio y las ganas. Debes querer ser esa persona en ese momento. Pero llega el momento en el que te asaltan las dudas, y por lo general estas perdido.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Soldado al sol

Esa vela se fue consumiendo hasta no ser nada. Puede que sus restos sigan por allí, en lugar donde crece la locura. Los fundidos en negro que amenazan tus pensamientos tienen parte de la culpa de que te cueste dormir, simple miedo a que todo acabe y nunca despiertes. Existen muchos tipos de riqueza, y tú naciste en el medio de la nada. Y como decían en El Gran Gatsby: “las mujeres ricas nunca se casan con hombres pobres”. Mi sonrisa de chatarrero es incapaz de abrir ciertas puertas, alicatando el excusado de tus pensamientos, revolviendo allí donde nadie quiere mirar. Todos graban y hacen fotos a los soldados que besan a sus mujeres al regresar a casa. Es bonito, es épico. Pero hay cientos de ellos a los que nadie espera. Preparaba extraños brebajes elaborados con secretos para acallar las voces que entraban en su cabeza desde otras realidades. Sabía que así solo estaba poniendo paréntesis a todas esas preocupaciones que le hacían zozobrar. Ellas no se moverían, en cuanto volviera le estarían esperando de la misma forma. Hay cierta musical celestial en mis trastornos y desvaríos.

martes, 21 de mayo de 2013

Buscando una gota de calor (II)

Los chicos me dijeron que todo iría bien pero no terminé de creerlo. Mi nave espacial se quedó en el taller y de allí nunca salió. Quise llevarla a recorrer los confines del universo, pero ya era imposible. Así que tuve que contárselo, pero al poco tiempo se aburrió y se fue. Yo me quedé plantado. Todo quedó en silencio y note la helada distancia entre los cuerpos. Decidí ser terrenal y surcar los mares, pero mi barco sólo tenía una dirección que seguir, aquella que marcaba la constelación de tus lunares. Pero tú no estabas allí. El barco naufragó y hasta las ratas salieron corriendo. En el fondo del mar las cosas no eran tan distintas. A veces me escapaba a la playa y reconstruía su cuerpo con arena. Luego subía la marea, yo volvía a mi casa y las olas te borraban. Cambié de vida pero al final siempre me encontraba con cosas que te traían de vuelta. Alguien me habló de las sirenas, pero aquello sólo era una cuestión de deseo. Ahora solo pienso en respirar.

lunes, 20 de mayo de 2013

Buscando una gota de calor

Estoy ardiendo en mitad del incendio. La fricción de mis ojos y tu cuerpo de dinamita no podía dar lugar a otra cosa. Normal que te des a la fuga, normal que busques protección. El único calor de esta ciudad sale del viejo motor de un coche que ronronea a la espera de que el semáforo pase a verde. A veces te puede rescatar enseñarle pequeñas maldades a los niños, ellos te lo devuelven con esa sonrisa de satisfacción mientras su madre te odiará por los mismos motivos. Así vamos conspirando contra el mundo que nos tocó, y así veo que todo sería más fácil de tu mano. Los sátiros camuflados en el frontispicio de la catedral dan su pésame. Los estantes vacíos saben de lo que hablo. Estoy tratando de ser bueno pero no me acaba de salir bien. A veces me quedo quieto en mis zapatos, a veces hay bombas de relojería bajo mi almohada.

sábado, 18 de mayo de 2013

Breves #21

Eras todo aquello que deseaba, y pude observar como te escurrías entre los dedos.

Carrera (III)

Al verla andar asomaba entre la camiseta y el pantalón el tribal tatuado hacía ya tiempo y que pensaba como quitarse. Contaba el tiempo en visitas al medico, 3 comas etílicos, 2 abortos, 6 contusiones por agresión física, 3 accidentes de moto, 1 operación de rodilla, etc. sus problemas con la policía no fueron pocos. Se cansó de aquello pero no sabia que hacer. Había vivido de pleno lo que era la mala fama, además que no tenía estudios, no le quedaba gente a la que pedir un favor. No quedaban clavos ardiendo. La treintena asomaba y el miedo le hizo perder la poca calma que le quedaba. Se vio sentada en la cama junto a un bote de pastillas y la desesperación por montera. El cristal que enmarcaba un póster de película le devolvió su imagen tirada y perdida. Se lavó la cara y sin abrir la boca se dijo: aun me queda todo lo demás por vivir.

jueves, 16 de mayo de 2013

La niña del viento

Orquillas que abren el rango de la distancia. Liberan el pelo al viento de las niñas que andan calle arriba peleando contra todo. Así se moldea, a golpes, en ese ondularse que hace del viento un baile donde se mezclan la belleza, la rabia y lo inevitable. Preso del amor rosalino, donde el placer surge de conceder la voluntad, pero manteniéndose fijo al lugar donde pertenece. Caldo de cultivo de quien a pesar de no tener nada siente la necesidad de cuidar a los demás. Sujeto de enunciación que no es nada sin su verbo, para hacerse carne y ser mordido, no es tu sino ni tu razón de ser, pero si lo que cruza la mente cuando te muestras tras la coraza de madeja que usas para desviar cada vez que alguien agarra uno de tus hilos. Lo se, en el momento en el que eso desaparezca estaré una vez más perdido, y tú te desvanecerás.

miércoles, 15 de mayo de 2013

La mañana

Una mano cómplice mece tus sueños. Descansa pequeña que nadie se va a llevar las telarañas. La pequeña lágrima, diminuta, saldrá por el rabillo del ojo, el mismo lugar por el que no quieres mirar atrás. Peregrinos de desiertos perennes, con la alegría de que allí nada puede incendiarse. Pero solo es un sueño, la mañana ya está a punto de llegar, y con ella los miedos y las profecías, también alguna esperanza. Se funden las bombillas de colores de las verbenas para que brillen más las velas de tus celebraciones en los ojos de los muchachos que buscan sin saber que hay de verdad en cada sensación.

lunes, 13 de mayo de 2013

Escondite

Anoche soñé contigo. Seguías igual en todos los sentidos. Con tu sonrisa resplandeciente iluminándote la cara. Con tus ganas de divertirte y hacer que los demás lo pasaran igual de bien. Igual de guapo. Se nota que el tiempo ya no pasa por ti. Asomabas tu cabeza limpia detrás de un muro, y reías. Menos de un segundo. Jugabas al escondite conmigo y lo hacías bien, tanto que tras aquel instante desaparecías. Es cierto, siempre estas detrás de cada cosa que hago de una manera o de otra. Porque se que querrías seguir haciendo tanto. Quise que me llevaras contigo, pero eso no sería justo, que yo ahora me rindiera cuando tú no tuviste opción. Ya pasé antes por momentos como este, y se que pasará, no como tu recuerdo, pero no serán tan vívidos, no dolerán tanto. Te sigo echando de menos.

sábado, 11 de mayo de 2013

Cuando te.. cuando me...

Levántate súbitamente frente a mí en un espasmo. Trepa por la enredadera de mi cuello que no es otra cosa que la justa manera de no dejarme escapar. Aprieta un poco, quiero ver después la marca de tus dedos. Me dedicaré en cuerpo y alma. Y te lo haré saber. Nos alimentaremos el uno del otro y beberemos saliva y sudor para no separarnos. Hasta consumirnos y quedarnos en la mayor de las nadas posibles, una única cosa que no será ninguno de los dos. Recuérdalo cuando te grite, cuando me tires cosas a la cabeza, cuando te insulte, cuando me desprecies, cuando te olvide, cuando me emborrache por ti, cuando me ataques por la espalda, cuando te quiera un poco más.

jueves, 9 de mayo de 2013

Lienzo

La mayoría de la gente no quiere saber realmente que le ocurre a los demás. Simplemente quieren saciar su curiosidad. La poderosa información puede hacer que mires diferente a esa persona que tiene en frente. Ya sea para pasar de la ternura al terror o viceversa. Así no se modifica la pequeña parcela del mundo que elegimos para desarrollarnos. Lo siento, quiero que la rosa tenga espinas, y quiero escribir esto mientras me observas tumbada en la cama con los ojos plagados de legañas, preguntándote que coño estoy haciendo en lugar de estar a tu lado. Pero la realidad es bien distinta, y solo puedo continuar hablando de ello mientras sueño con tu cara ardiendo en un lienzo de agua.

sábado, 4 de mayo de 2013

A la contra

Ya los brazos no dan más de si. Hace tiempo que los calambres me impiden ser aquel gran nadador que nada temía. Aquel que lucía sus movimientos frente a las miradas admiradores de todos los presentes. La verdad es que no ha cambiado nada demasiado, pero es demasiado tiempo plantando batalla. Es verdad que nadie me mandó. Y siempre podría echarle la culpa al destino en pleno ataque de cobardía. Es cierto, nunca fui el número uno, tampoco lo pretendía. Pero no se puede nadar contra la corriente con alguien de la mano, pero si con alguien a tu lado. Como cuando niño nadaba con mi padre hasta las bollas y veíamos los percebes que creía en la parte sumergida. Crecí, joder si lo hice. Metí la cabeza en todos los huecos que pude, buceando en todos los rincones, por oscuros que fueran. Y vi cosas que dejaron mi alma torcida. Un día, en mitad de alguna parte se hizo de noche. Pasaron muchas lunas hasta que aquello se disipó. El secreto, aprender a vivir en la penumbra, y mientras ir esquivando peligros. Aquello sirvió para saber que eran espejismos y que no, en la noche más oscura sólo el tacto te guía. Pero antes de pasar esa página haya que recordar: la noche está en ti, y en ti se queda. Entre soles y lunas, seguí remando con mis brazos. Conocí unas aguas tranquilas y cálidas, pero se volvieron mares de la quietud. De ellas salté a las turbulencias, cuando quise volver a la tranquilidad no pude encontrar el camino de vuelta. Así que avancé, como si el diablo me persiguiera para robarme el alma. Lo que yo no sabía es que también habita en los sueños. Allí me encontró. Me miró a los ojos y cuando vio que no torcía mi mirada me dejó marchar. Y así me encuentro, más viejo, más cansado, con heridas y cicatrices que me impiden olvidar. Un poco cansado de estar solo. Arreglando los errores de no saber leer las señales que el cielo a veces me mandaba. Pero tengo mi rosa de los vientos marcada en la piel, y se que mi camino, más rápido o más despacio, es donde me hago. En mi copa siempre hay un brindis para los ausentes.

viernes, 3 de mayo de 2013

Credo

Los resquicios del corazón de la bestia enmudecida fagocitan con hambre caníbal los restos de colores, de libertad en otras palabras, que encuentra a su paso. Sabe encomendarse a la virgen si es necesario y pedir estando a manos llenas. El amor es manipulación y las relaciones maquiavélicas es su credo. No puede evitarlo, el veneno está intrínseco en sus venas. Arrasa, destroza, desestabiliza, su rastro es el de la tierra quemada, su olor pestilencia ¿su sombra? Mucho más clara que su alma.

jueves, 2 de mayo de 2013

Astrofisica

Y de repente se hizo el ocaso. Las luces del cielo se fueron apagando una a una, o puede que fuera que cerraban el bar. Parecía que las galaxias colisionaban y que todo eso pasaba a una velocidad tan lejana como ridícula. En el medio del universo un enorme agujero negro engullía sin cesar asteroides, estrellas y satélites. El curso de la naturaleza, cómo todo se va destruyendo y desapareciendo. Igualmente esa luz que apareció en mi cabeza y que viajaba a través del espacio y que indicaba donde estabas se está disipando. No se si sólo es que desapareces o que como uno de esos cometas milenarios reaparecerás al cabo de un tiempo para indicarme que sigues viva. Mientras, prometo mirar cada cierto tiempo al cielo, por si de repente apareces y me das un ratito de ti. Lo se, aunque te vea vas a continuar a millones de años luz, inalcanzable para mi.