sábado, 11 de mayo de 2013

Cuando te.. cuando me...

Levántate súbitamente frente a mí en un espasmo. Trepa por la enredadera de mi cuello que no es otra cosa que la justa manera de no dejarme escapar. Aprieta un poco, quiero ver después la marca de tus dedos. Me dedicaré en cuerpo y alma. Y te lo haré saber. Nos alimentaremos el uno del otro y beberemos saliva y sudor para no separarnos. Hasta consumirnos y quedarnos en la mayor de las nadas posibles, una única cosa que no será ninguno de los dos. Recuérdalo cuando te grite, cuando me tires cosas a la cabeza, cuando te insulte, cuando me desprecies, cuando te olvide, cuando me emborrache por ti, cuando me ataques por la espalda, cuando te quiera un poco más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario