domingo, 9 de junio de 2013
Con los ojos
Hablaba con los ojos. Notabas como a cada palabra estaba rascando en tus adentros, lo quisieras o no, esa candidez se abría paso de una manera demoledora. Era una atención que atrapaba de manera hipnótica, te hace soltar amarras en un instante. Entonces el ritmo de conversación se frena, las palabras se resisten a fluir y todo se aturulla en extraños paréntesis. Parece que no queda en el tintero, y sin embargo todo vuelve, y notas la luz que proviene de ese tono verdoso oscuro, profundo, como de aguas inalcanzables para la capacidad de tus pulmones desgastados por la contaminación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario