lunes, 29 de abril de 2013

rumbo errado

Un día decidí que lo fundamental era no perder el norte. Así cogí aguja y tinta y marqué las coordenadas en la piel. Ahora se a donde voy, pero no se en el fondo lo que quiero. Pasé la página de los rompehielos y los estigmas. Cerré todo aquello y me encontré en mitad de todo, es decir en mitad de la nada. Solo, dejando huellas a mí paso. Es cierto, no pierdo el sendero, pero ahora me gustaría girar un poco y tener a mi vera otros pasos. No ha sido fácil llegar hasta aquí, llegar entero. Así que los pasos son con pies de plomo, por lo que no hace sencillo seguir mi ritmo y tampoco estoy demasiado dispuesto a la concesión. No pienso aguantar nada. Y así me encuentro, mirando de reojo a los lados viendo si apareces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario