jueves, 25 de abril de 2013

Sorbo de café

Mientras espero a que el café suba unos acordes de piano me acompañan y mi cabeza vuela a otro tiempo y lugar. Como si la música fuera un agujero de gusano cruzo mundos paralelos. Allí las yemas de mis dedos exploran los descosidos de tu vestido de flores. Exploro hasta que aparece un pequeño centímetro de piel que poder sentir mínimamente y dibujes esa sonrisa en tu cara que me lleve por la calle de la amargura. El pequeño roto se va abriendo, y no se si así haré que esa sonrisa quede enmarcada en un momento hermoso de recordar, en ese jugueteo de mis dedos, o simplemente se me irá de las manos y el gesto cambie para tornarse en desagrado. El azar condicionado por mis deseos recorre extraños caminos. Suena el pistón y el café hierve, la tarde se vuelve un poco más gris y mi cabeza vuelve de ese lugar con un recuerdo que nunca fue.

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