lunes, 18 de febrero de 2013

Abuelo

Nunca tuve abuelos. Conocí a mis dos abuelas, muy distintas entre si, pero no quiero hablar de ellas. Esa figura mayor y masculina no existía en mi vida. En cierta manera aquello se solucionó el día en que por una suerte del destino mi familia se amplió. Evidentemente no teníamos la misma sangre pero pude ver la ternura de ese hombre con sus nietos, como los trataba, como los quería y como me trataba a mí como a uno más de ellos. Su perrita y sus pájaros, la sabiduría de persona mayor y la calma de haberse ganado la vida con honradez. Sencillo y tranquilo me infundía tanto respecto como cariño. Hoy tengo que decirle adiós, y la verdad es que no se muy bien como hacerlo. Solo se me ocurre darle las gracias por haberme dado aquello que no tuve, gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario