viernes, 15 de febrero de 2013

Por la sombra

Caminé en dirección al sol, lo tenía justo de frente y parecía el camino correcto, no había pérdida, fui esquivando todas esas figuras sin rostro, como fantasmas solo eran espectros. Mi paso se hizo duro y férreo, y seguí dejan atrás a todas esas extrañas figuras que no hacían nada más que entorpecerme. Y así fue un tiempo, corto, entonces tome un recodo, giré noventa grados y todo fue al revés, el sol me empujaba cada vez más lejos de su lado, y los rostros de todos los que se cruzaban a mi paso eran perfectos, definidos, tersos. Yo, por el contrario, era una sombra, alargada y oscura, una figura estirada y etérea, entonces todo fue cayendo. Cada vez me estiraba más y cada vez era más otra cosa y menos yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario