miércoles, 6 de febrero de 2013
Funcionarios del capital
Todo aquello que gana el capital es terreno que pierde la democracia. Se ha producido la sustitución de lo que se siente por el coste de la cosa en si misma. Vive atado a una calculadora. La colectividad es fundamental, piensa en local para actuar en global, ir de menos a más. Siempre se ha hablado de las conquistas de la democracia como hitos, como bastiones inamovibles, ahora más que nunca se puede comprobar que eso es un camelo. Espejismos que se nos pusieron delante, cambiaron el nombre y creímos ver donde no estaba exactamente lo mismo que antes, en ocasiones la nada más absoluta, en el peor de los casos una aberración. Pura barbarie. El camuflaje es la mejor arma ante la incredulidad, todos parecerá distinto pero no cambiará nada, así cierras bocas, así todos contentos. La servidumbre voluntaria, es el aro por el que pasar para ser respetado. Por decir todo esto se de lo que se me va a tachar, me da lo mismo, llevo media vida viviendo a la contra y escuchando los cuchicheos por la espalda. La realidad es que el principal enemigo eres tú mismo, el mal está dentro de ti. Atentas contra ti. La integridad se perdió entre la indiferencia, el conformismo y el inmovilismo. ¿De verdad quieres ser así?
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