Noches en que los demonios dan su beneplácito. Donde tú sabes que estas andando por caminos que no deberías ni pensar. Las llamas en el fondo de las miradas te alientan, eres uno de los nuestros. Eres todo un profesional. La liquidez de tus dedos en su pelo se diluye, los calores de ese alcohol quemado se diluyen, puede que todos te miren, o tal vez nadie, no importa.
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